La Guerra Fría.
Tras la Segunda Guerra
Mundial, las dos potencias vencedoras, EEUU y la URSS se enfrentaron
por diferencia irreconciliables.
EEUU era una democracia
con un sistema económico capitalista. La URSS un totalitarismo
comunista.
Europa quedó dividida en
dos áreas de influencia. La occidental recibió apoyo económico y
militar de EEUU y la oriental de la URSS. Una línea imaginaria de
norte a sur llamada “telón de acero” separaba en dos el
continente.
Estados Unidos creó el
Plan Marshall de ayuda económica para la reconstrucción de Europa
occidental. La URSS creó el COMECOM, un consejo de ayuda mutua
económica entre los países comunistas.
Estados Unidos creó la
alianza militar OTAN y la URSS el Pacto de Varsovia. Ambas potencias
iniciaron el desarrollo de armamento atómico-nuclear.
La relación entre ambos
bloques se convirtió en una situación de tensión militar,
ideológica y diplomática permanente. El miedo a la destrucción
total impidió el enfrentamiento militar directo entre ambos.
La Guerra Fría tuvo sus
más y sus menos. Hubo momentos de tensión y otros de coexistencia
pacífica. Varios conflictos se sucedieron a lo largo de aquellas
décadas.
Conflictos de la Guerra
Fría.
1. El bloqueo de Berlín.
Tras la II Guerra Mundial
Alemania quedó dividida en cuatro zonas: soviética, norteamericana,
inglesa y francesa. Su capital, Berlín, también.
En 1947 los occidentales
decidieron unir sus zonas. Berlín se encontraba en la zona
soviética. Los soviéticos bloquearon el área occidental e
impidieron su abastecimiento. EEUU creó un puente aéreo y evitó la
ruina de Berlín oeste.
Se crearon entonces dos
estados, la República Federal Alemana con capital en Bonn y la
República Democrática Alemana con capital en Berlín oriental. La
primera con un sistema capitalista y la segunda con uno comunista.
2. La guerra de Corea.
Igual que ocurrió con Alemania,
Corea fue ocupada por soviéticos y norteamericanos después de la II
Guerra Mundial. Así surgieron dos estados distintos: la República
Popular de Corea en el norte, comunista, y la República Democrática
de Corea del Sur, capitalista.
En 1950 el ejército norcoreano
invadió Corea del Sur. La ONU condenó la agresión. Corea del Norte
contó con el respaldo de la China comunista de Mao. Estados Unidos
apoyó al sur. La guerra duró tres años y finalmente el país quedó
dividido en dos como al principio.
3. Segunda crisis de Berlín.
En mayo de 1953 más de 50.000
berlineses orientales huyeron al Berlín occidental. El ejército
ruso ocupó Berlín oriental e inició la construcción de un muro
entre las dos zonas para evitar que se repitiese lo sucedido.
4.La crisis de Cuba.
En 1959, Fidel Castro
acabó con la dictadura de Batista. Dos años más tarde, instauró
un régimen comunista en la isla y solicitó ayuda a la URSS.
En 1961 un grupo de
anticastristas, apoyados por EEUU, desembarcó en Cuba pero fue
derrotado.
En 1962 Fidel Castro
autorizó a la URSS la instalación de rampas de lanzamiento de
misiles en Cuba. Unos aviones espía norteamericanos detectaron las
rampas de lanzamiento. Estados Unidos decretó un bloqueo a la isla y
amenazó con la guerra nuclear si no se desmantelaban. Finalmente los
soviéticos cedieron y se evitó el conflicto.
5. La Guerra de
Vietnam.
Vietnam había sido
colonia francesa. Tras su independencia se había dividido en dos, un
Vietnam comunista al norte y otro capitalista al sur.
Entre 1961 y 1975 tuvo
lugar la guerra del Vietnam. La guerrilla comunista del norte, el
Vietcong, liderada por Ho Chi Min, se infiltró en Vietnam del sur
para su conquista. El sur contó con el apoyo militar de EEUU. Fue
una guerra muy sanguinaria que culminó con la derrota estadounidense
y la conquista del país por el ejército norvietnamita.
Otros países vecinos
como Camboya y Laos también fueron absorbidos por el comunismo.
6. Afganistán.
En 1978 los comunistas
quisieron hacerse con el poder en Afganistán. EEUU apoyó desde
Pakistán a guerrilleros musulmanes para impedirlo. La URSS decidió
invadir el país encontrando una severa resistencia. Los soviéticos
mantuvieron una guerra de desgaste hasta que finalmente se retiraron
en 1989 sin alcanzar su objetivo.
El problema Israelí.
Después de la II
Guerra Mundial miles de judíos emigraron a Palestina con la
esperanza de que la comunidad internacional les proporcionase una
patria.
En 1948 Inglaterra
anunció en fin de su mandato en la zona. Se creó el Estado de
Israel con el respaldo de las potencias occidentales. La ONU aprobó
la partición de Palestina, los judíos recibieron la mayor parte del
territorio y ésto provocó el descontento de los musulmanes. Los
choques entre las dos comunidades se tradujeron en una guerra por el
territorio en la que venció Israel originándose el problema
palestino.
Los países árabes se
solidarizaron con los palestinos. Israel recibió el respaldo de
EEUU y los países musulmanes el de la URSS.
Los refugiados
palestinos se fueron organizando y crearon la OLP, (Organización
para la Liberación de Palestina), y exigieron a la ONU la creación
de un Estado palestino. Su líder más carismático fue Yasir Arafat.
Durante décadas el
enfrentamiento entre países árabes e Israel ha sido constante. La
resistencia palestina ha empleado el terrorismo y la resistencia
popular, la Intifada, arrojando piedras al ejército israelí para
alcanzar sus objetivos.
Con el tiempo han
surgido entre los palestinos otros grupos más violentos como Hamas y
la Jihad Islámica.
EEUU intentó en
varias ocasiones que ambas naciones llegasen a un acuerdo pacífico
pero lo cierto es que hasta el momento no se ha conseguido.
La política
estadounidense con respecto a Israel ha originado también la
radicalización de algunos sectores del Islam y su auge en algunos
países musulmanes.
La Descolonización.
Después de la II Guerra
Mundial las viejas colonias fueron haciéndose independientes. La
descomposición de los viejos imperios coloniales significó la
aparición de medio centenar de nuevos países. La URSS, EEUU y la
ONU fueron apoyando este proceso.
Causas de la
Descolonización:
- El crecimiento de la población en las colonias.
- Las transformaciones económicas y sociales.
- Los cambios culturales e ideológicos.
- La aparición y desarrollo del nacionalismo y el independentismo.
- La debilidad de Europa tras la guerra.
- El anticolonialismo de los intelectuales, la Iglesia y el socialismo.
- El apoyo entre sí de los nuevos países.
El proceso de
descolonización se llevó a cabo unas veces de forma violenta y
otras mediante acuerdos pacíficos.
Importantes líderes de
este movimiento fueron Gandhi en la India, Sukarno en Indonesia,
Nasser en Egipto y Lumumba en el Congo..
La Descolonización se
inició en Asia en 1945 y, tras la conferencia de Bandung en
Indonesia (1955), se generalizó en África.
En la conferencia de
Bandung se reunieron 29 países asiáticos y africanos, y en ella
surgió el Movimiento de Países no Alineados. En esta conferencia se
acordó condenar el colonialismo y apoyar a los pueblos que luchaban
por su independencia. También se buscó una alternativa frente a los
bloques capitalista y comunista.
Consecuencias de la
Descolonización:
- El trazado arbitrario de muchas de las fronteras ha generado guerras y conflictos étnicos.
- Los nuevos países siguen manteniendo dependencia económica y política de sus antiguas metrópolis.
- El crecimiento demográfico y la mala situación económica ha generado problemas como el hambre, las insuficiencias sanitarias y el analfabetismo.
- Los nuevos países pasaron pronto a ocupar una situación secundaria respecto a las grandes potencias.
En la actualidad suele
usarse la denominación Tercer Mundo para referirse a estos países.
La República Popular
China.
En 1931 Japón ocupó
Manchuria y la convirtió en un estado vasallo, Manchukuo.
Durante la II Guerra
Mundial, los nacionalistas del Kuomintang liderados por
Chang-Kai-Chek y los comunistas dirigidos por Mao Tsé Tung se
unieron para expulsar a los japoneses de China.
Cuando acabó la guerra
tuvo lugar una feroz guerra civil entre comunistas y nacionalistas.
Los nacionalistas recibieron apoyo de EEUU pero finalmente el
ejército comunista se hizo con el poder. En 1949 se proclamó la
República Popular China. Los nacionalistas tuvieron que refugiarse
en la isla de Taiwan, (Formosa).
Una vez en el gobierno,
Mao afrontó la modernización de la nación. Se inició la
industrialización de un país eminentemente agrícola. Con la
consigna de “el gran salto hacia adelante” se llevó a cabo una
reforma agraria. Se crearon comunas populares y se colectivizaron las
labores del campo. Se realizaron obras públicas y se desarrollaron
las infraestructuras de transporte y comunicaciones.
También se introdujeron
cambios relativos a la emancipación de la mujer, el control de la
natalidad, la reducción del paro, la mejora de la enseñanza y la
sanidad.
El partido comunista
chino buscó su propio camino y no permitió la injerencia de la URSS
en sus asuntos.
En los años 60 China
inició el desarrollo de un programa atómico.
En esa misma década Mao
quiso renovar el proyecto comunista pues le parecía anquilosado y
recurrió a la población más joven. En 1966 tuvo lugar la
“revolución cultural” que se extendió por toda China con la
ayuda de la Joven Guardia Roja y el ejército. El pensamiento de Mao
apareció expuesto en el “Libro Rojo”, que se convirtió en el
manual de los jóvenes revolucionarios.
Mao murió en 1976. China
inició una etapa de cambios. Se establecieron relaciones
diplomáticas con EEUU, Japón y Europa Occidental. En el terreno
económico se llevaron a cabo tímidas reformas que combinaban
comunismo con capitalismo.
En los años 80 se
produjo un acelerado desarrollo económico y el crecimiento de las
ciudades. Para el 2001 la UE se había convertido en el principal
socio comercial de China.
Orígenes de la UE.
Europa quedó en ruinas y
divida en dos tras la II Guerra Mundial. La Europa occidental bajo el
liderazgo de EEUU y la oriental bajo el influjo de la URSS. La
división se hizo especialmente significativa en Alemania y
concretamente en su antigua capital, Berlín.
La Europa occidental
recibió ayuda económica de EEUU para superar la dura posguerra a
través del Plan Marshall. El presidente norteamericano Truman
pretendía así evitar que toda Europa derivase hacia el comunismo.
Con la recuperación
económica surgió el deseo entre los países europeos occidentales
de recuperar su protagonismo internacional y evitar nuevos
conflictos. Para ello iniciaron una política de unidad que les
permitiese tratar en igualdad de condiciones con EEUU y la URSS.
El primer paso para la
unidad europea lo dieron Bélgica, Holanda y Luxemburgo creando una
unión aduanera, (Benelux), durante la II Guerra Mundial pero que no
entró en vigor hasta 1948.
En 1951 se firmó en
París la creación de la CECA, Comunidad Europea del Carbón y del
Acero, formada por Francia, la República Federal Alemana, Italia,
Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. Su objetivo era coordinar y
gestionar en común la producción de carbón y acero.
En 1957 el Tratado de
Roma dio origen al EURATOM, Comunidad Europea de la Energía Atómica,
y a la CEE, Comunidad Económica Europea, que sería conocida como
Mercado Común.
Estos organismos
favorecían la libre circulación de personas, servicios, mercancías
y capitales por los países miembros de la unión. También iniciaron
una política común agrícola y de transportes.
En el Acta de Roma
también se definieron las instituciones de la nueva organización
paneuropea: la Comisión, el Consejo, la Asamblea o Parlamento
Europeo y el Tribunal de Justicia.
Ampliaciones de la UE.
La comunidad europea fue
creciendo en miembros con el paso de los años. Países que se habían
mostrado reticentes a integrarse en el grupo inicial, como Reino
Unido, Dinamarca, Noruega e Irlanda pidieron su adhesión.
Sin embargo las entradas
no estuvieron exentas de problemas. El presidente francés Charles de
Gaulle mostró su oposición a estas ampliaciones. Y en los mismos
países aspirantes existían sectores opuestos a la integración.
Hasta 1973-74 no se produjo la primera ampliación. Noruega, tras un
referéndum popular optó por no asociarse.
En 1981 Grecia consiguió
su entrada aunque contó con el rechazo de Italia y Francia en un
principio, por la competencia que podía hacer su agricultura a estos
dos países y por el tamaño de su flota comercial.
España y Portugal se
unieron a la comunidad en 1986 tras seis años de arduas
negociaciones, por razones semejantes a las mencionadas en el caso de
Grecia.
Llegado este punto se
hizo necesario introducir nuevos mecanismos de gestión y encaminarse
a la creación de una integración no sólo económica, sino también
política, social y cultural.
En 1986 también se firmó
por parte de los doce países el Acta Única Europea con los
objetivos de reforzar la cohesión económica y social de la
Comunidad y conseguir una mayor cooperación en política exterior.
También se creó el Fondo Social Europeo para incrementar la
solidaridad entre los miembros.
Los tratados de
Maastricht, Amsterdam y Niza fueron definiendo la UE.
En 1995 Austria, Suecia y
Finlandia pasaron a formar parte de la Unión. Y en 2004 lo hicieron
Estonia, Lituania, Letonia, Polonia, Eslovaquia, República Checa,
Hungría, Eslovenia, Malta y Chipre. Por último la Unión incorporó
a Rumanía y Bulgaria en 2007. La Alemania del este se incorporó al
producirse la unificación tras la caída del muro de Berlín.
Los tratados de la
Unión Europea, de Maastricht hasta la actualidad.
En
1992 se firmó el Tratado de Maastricht, la CE se convirtió en la
UE. Se establecieron las bases de la unión económica y monetaria,
la política exterior y de seguridad común, y la política interior
y de justicia.
El
Tratado de Amsterdam de 1997 concretó las ideas apuntadas en
Maastricht: amplió los poderes del Parlamento, estableció las bases
de una política común para fomentar el empleo, desarrolló la
creación de un frente común de política y seguridad exterior,
impulsó la libre circulación de personas y capitales, fomentó las
políticas medioambientales comunes, luchó contra la discriminación
y se ocupó de proteger a los consumidores entre otros aspectos.
En
2001 se firmó el Tratado de Niza. En éste se reformaron las
instituciones y el sistema de toma de decisiones. Se amplió el
número de parlamentarios y se redujo el de comisarios. Se reforzó
el poder del presidente de la Comisión. Ante las dificultades para
alcanzar acuerdos se decidió elaborar un nuevo Tratado
Constitucional que recogiese todas las reformas de los tratados
anteriores.
En
2002 se creó una convención en la que participaron representantes
de todos los estados miembros de la UE para elaborar una Constitución
Europea. Sin embargo, el proyecto sufrió varios reveses pues los
ciudadanos de algunos países comunitarios no lo respaldaron en
consultas populares.
En
2007 se firmó el Tratado de Lisboa. Se pretendía transformar el
funcionamiento de la UE. Dotaba a la UE personalidad jurídica, de
capacidad internacional para firmar tratados y convenios con terceros
países. Afirmó la primacía del Derecho comunitario sobre el
nacional. Reformó algunas de las instituciones, el sistema de toma
de decisiones y reforzó el poder del Parlamento.
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